ÁBALOS  Ermita de San Felices
Imágenes

      La ermita de San Felices está situada sobre una colina desde la que se divisa buena parte de la Sonsierra y de la Rioja Alavesa. Parece ser que la ermita es el único resto de un monasterio que ya en siglo XII pertenecía al de San Millán. En el lugar en el que hoy se eleva la ermita posiblemente habría otro edificio prerrománico del que no nos han llegado restos.

       El edificio consta de una nave y un ábside rectangular (ver plano). La primera tiene un solo tramo y se cubre con bóveda de cañón apuntada, lo mismo que la cabecera. Entre ambas se dispone un arco triunfal doblado con capiteles sencillos. Sobre él se eleva una espadaña de la que apenas queda el arranque. Posiblemente, como podemos ver en la reconstrucción realizada mediante una estructura metálica, la espadaña constaba de dos huecos de medio punto.

      El acceso a la nave se efectúa por una portada situada en el muro sur, al final del único tramo de la nave. Se encuadra dentro de un cuerpo avanzado y consta de tres arquivoltas lisas que descansan sobre una imposta que se apoya en jambas también lisas. Sobre la portada el tejaroz se apoya sobre canecillos, de los que solo restan cuatro, uno de ellos decorado con un barril y el resto lisos o de proa de nave. En el muro norte y a la altura de la otra se abre una segunda portada más sencilla.

     Tanto la nave como la cabecera tienen en la parte superior una serie de canecillos sin decoración, bien en simple caveto o con proa de nave.

     Respecto al  interior, éste se decora con una imposta simple que parte de los cimacios de los capiteles del arco triunfal y recorre toda la nave. Cuatro vanos iluminan el edificio, dos en el muro sur, uno sobre la portada y otro en la cabecera; otro más en el testero y el cuarto en el hastial oeste.

    En conjunto, un edificio situado en un lugar incomparable que podemos datar a finales del siglo XII.