Los capiteles 1,
3 y 4 son vegetales con ninguna diferencia entre ellos, Sobre el
collarino se despliegan volutas en cada uno de los lados y sobre las
esquinas.
La
verdadera sorpresa de este ábside es el capitel número 2. En él aparecen dos
cabezas coronadas de la misma mano que realiza algunos de los canecillos de
este mismo ábside.
Los
rostros están finamente dibujados, y en ellos, además de los rasgos
fundamentales, están representados las cejas, los párpados e incluso la
comisura de los labios que realza su finura. Están también dibujados los
bucles de los cabellos de ambas cabezas, diferenciando cada mechón.
La corona
del personaje de la izquierda no tiene más filigrana que las puntas,
mientras que en la del personaje de la derecha aparecen representados los
cabujones que la decoran.
En el
frente del capitel aparece una forma vegetal estilizada, lo mismo que en los
laterales, tomando en este caso la forma de gran zarcillo.