Los canecillos
del muro sur de la nave y del ábside de la iglesia de Santa María de Sorejana en Cuzcurrita siguen el estilo del resto de la decoración
escultórica del templo. Señalan el agotamiento del románico y los comienzos
del gótico. Si bien los motivos repiten esquemas románicos como pueden ser
las cubas, las bolas, las proas de nave, el personaje que acarrea la cuba o
los rostros humano; éstos se acercan de manera irremediable hacia el
naturalismo gótico, que ya aparecía en los mensulones y en la
decoración de los capiteles de la nave.
Aparecen sin embargo, representaciones animales que simbolizan caracteres
negativos (zorro, perro, oso devorador, cerdos amamantando, serpientes) que
son tan frecuentes en el románico.
Vuelven a ser abundantes los rostros humanos, tanto femeninos como
masculinos. Los primeros aparecen cubiertos con un tocado.
En cuanto al estilo, es el mismo que vemos en otras construcciones riojanas
de la época (principios del siglo XIII), como Galbárruli o Cillas.