Los
canecillos del muro sur de la iglesia de San Román en Villaseca
presentan una gran variedad de motivos, a diferencia de su vecina
Castilseco, donde predominan los rostros humanos.
Hay dos motivos que se repiten (aparte de los
canecillos en proa de nave): las puntas estrelladas (6 y 8) y los
personajes que cargan con una caja aspada (7 y 13). El detalle del aspa,
en solitario, aparece en el número 22.
Los rostros de los personajes son bastante esquemáticos, apenas hay
sugerencia de boca y ojos, aunque las orejas suelen ser prominentes (7,
11 y 13).
Bastante difícil de interpretar es el canecillo número 24. Unos brazos
parecen sujetar algo parecido a un tonel. Podría interpretarse también
como un caballero en el momento de desembarazarse de su casco. De hecho
a la izquierda se observan unas pequeñas marcas que podrían ser
ornamentales.
El
canecillo número 11 presenta a un personaje en actitud de orar, mientras
que por el contrario el número 16 asoma la cabeza entre las piernas a la
vez que nos enseña sus genitales. Actitud parecida muestra el personaje
que aparece en el número 26. Un personaje tocado y barbado, se sujeta el
falo con la mano izquierda, en una clara alusión al vicio de la lujuria.
Este último
canecillo, por el tratamiento del rostro, el detalle en el tocado y
sobre todo en la barba parece obra de diferente autor, ya que se aparta
bastante del esquematismo de los anteriores. La colocación incluso del
canecillo así lo sugiere, pues está colocado al final de la nave.