La bolsa rebosa

 

  

 

    Siempre habíamos tenido la idea de que las iglesias, de estar llenas de algo, lo serían de buenas intenciones, plegarias por la paz mundial o rezos por la conversión de los infieles y ateos. Pues no. Resulta que la iglesia de Fonzaleche de lo que está llena es de bolsas. Para entrar en más detalles del Corte Inglés. Y hasta tal punto está repleta, que los susodichos recipientes plásticos rebosan por las ventanas y tratan de escapar al exterior.

    Éste es solamente uno de los detalles que nos muestran el lamentable estado en que se encuentra la iglesia de Fonzaleche. Por una parte las bolsas asoman y se desparraman por las ventanas de la nave lateral derecha. Por otra, los restos de alguna construcción vecina o de alguna reparación en el mismo templo, se agolpan contra el muro. Por supuesto, como ya veremos en otro capítulo, no faltan los cables afeando toda visión placentera de canecillos y capiteles, las cajas de registro eléctrico para que los que las observamos registremos lo que pueden llegar a ensuciar la visión del edificio y las pintadas que tan bien retratan a la sociedad que las produce.